El pueblo garífuna reunido y haciendo un recorrido por una comunidad, mientras realizan una de sus ceremonias. Foto: El periódico de Guatemala.
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Dügü y Chugú: ceremonias garífunas que agrandan la riqueza cultural catracha

La riqueza cultural hondureña es extensa y dentro de ella se encuentra un grupo muy poblado, ubicado en la costa caribeña. Se trata de los garífunas o garinagus. Una de las características físicas más notorias y distintivas es su color de piel morena o negra.

El amplio recorrido cultural los hace acreedores de formar parte de la cultura e historia que debe ser conservada entre los hondureños y los demás países que poseen al menos una comunidad. Entre ellos Guatemala, Belice, Nicaragua y ahora en países populares para la migración como Estados Unidos y España.

Existen dos ceremonias consideradas como las más representativas desde el ámbito religioso al que ellos pertenecen. Estas son el Dügü y Chugú: son diferentes, una más importante que otra, pero representativas de la comunidad garífuna.

Garífunas con la bandera de Belice en la conmemoración de la llegada de la etnia al Caribe, luego de su expulsión de la Isla de San Vicente. Foto: Wiriko.

Según estudios culturales y antropológicos, el Dügü es el rito más importante, porque ofrece a los ancestros una relación estrecha entre el pasado y el presente de la identidad étnica.

Por medio de esta ceremonia se afianza el concepto de la vida después de la muerte y es por eso que para ellos el duelo es pasajero y un motivo de fiesta, pues por medio de su creencia alcanzarán vida aún después de morir. Esto incluye creer que las líneas familiares continuarán intactas.

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Objetivo

En la mayoría de los casos, el rito se practica para curar a una persona que se cree que está poseída por un espíritu ancestral que rige y sanciona la conducta del familiar. Por esto es provocada una enfermedad para que cambie el destino de su vida, comportamiento y vida de la familia.

El ritual es oficiado por un chamán que puede comunicarse con los espíritus ancestrales. Este culto debe ir acompañado de una ofrenda, sembrando yuca amarga para la preparación del casabe (pan hecho con su harina) y se debe tener un buen presupuesto para completar la ceremonia, pues el costo no es económico.

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Chugú

Este ocupa el segundo lugar en importancia y a diferencia del Dügü, debe realizarse por la anciana de más años de la familia. Deben estar presentes todos los miembros de la familia para que el ritual sea rendido a los antepasados.

Para muchos es imposible por la dispersión en las diferentes localidades garífunas, pero si no puede acompañar en la misma aldea, debe hacerlo donde habitaron alguno de sus antepasados.

La ceremonia es muy secreta y pocos conocen a profundidad qué se realiza durante la preparación, pero se especula que entre los objetos presentes en el ritual están algunas monedas que utilizaron los miembros de la familia que ya no están presentes. También, beber agua de las fuentes donde ellos bebieron o tomar tierra de las sendas donde caminaron.

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