Dos de cada tres niños en edad están fuera del sistema educativo en Honduras.
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160 mil niños hondureños de prebásica en riesgo de tener daños sociales y cognitivos irreparables a causa del covid

Unos 160 mil niños hondureños de 4 a 6 años que cursan prebásica están a punto de perder una etapa de aprendizaje irremplazable, lo cual repercutirá para el resto de sus vidas, debido a que, al no recibir clases en las aulas por el covid-19, no desarrollarán habilidades cognitivas y de socialización que se obtienen a esas edades.

Esa fue la conclusión de diferentes expertos en materia educativa consultados por tunota.com sobre uno de los efectos de la pandemia en el sistema académico que menos se ha abordado.

Durante el desarrollo de una persona, desde la perspectiva de la neurociencia, la primera infancia es una etapa biológica que concluye precisamente a los 6 años y que está compuesta por factores cognitivos y lingüísticos, así como otros de tipo emocional y social, que suelen alcanzar su máximo desarrollo a esa edad.

Antes de esa edad debe de haber una alta estimulación. “Si no se desarrollaron habilidades de motor fino y grueso, o de sociabilidad, que son básicas para ingresar a la etapa escolar, el fracaso será desastroso en los años siguientes”, puntualizó Dennis Cáceres, director de Educación de la Asociación por una Sociedad más Justa (ASJ).

Niños sin preparación

El encierro y la falta de interactividad con otros niños, aseguró Cáceres, hace que no desarrollen de forma correcta sus emociones y pensamientos.

“Si lo observamos desde la perspectiva de competencias básicas, esos infantes no estarán listos para el primer grado”, agregó.

La repitencia, argumentó, es una consecuencia frecuente tras un pobre desarrollo cognitivo en la primera infancia.

“Un 10 por ciento de los aspirantes a ingresar al primer grado reprueban, que son cerca de 25 mil menores y a eso hay que sumar que ese grado, año con año, es el que más repitentes reporta”, remarcó.

70 mil en zona rural

Cáceres estimó que de los 160 mil pequeños en prebásica, unos 70 mil viven en zonas rurales y se encuentran en una situación más comprometida, pues aparte que carecen de conectividad para recibir sus clases y materiales para hacer sus tareas, tampoco reciben, en su mayoría, el apoyo de sus padres para cumplir con las obligaciones escolares.

“La pandemia está afectando principalmente a los niños más pequeños y más pobres, que son aquellos que están concentrados en los municipios rurales. Los niños de la ciudad reciben, en la mayoría de casos, estimulaciones superior a los del área rural”, subrayó.

“En el nivel prebásico, como en los otros, miles de menores de escasos recursos han sido severamente golpeados y marginados por los efectos del confinamiento”, insistio.

Pero también hay otro grupo de unos 120 mil niños en edades para ser matriculados en prekinder y kinder cuyos padres no los ingresan al sistema educativo, por lo que los efectos dañinos para su formación y desenvolvimiento serán mayores, de acuerdo a cifras oficiales.

Baja matrícula 

Datos de la Unidad del Sistema Nacional de Información Educativa de Honduras (Usinieh) y del Sistema de Administración de Centros Educativos (SACE) precisan que ha habido un déficit de más de 300 mil en la matrícula de más del 16 por ciento con relación al 2020, año en que se registró una inscripción escolar de 1 millón 922 mil 362 niños.

Infografía: Luis Escalante / tunota.com

La Secretaría de Educación (Seduc) suspendió las clases presenciales en marzo de 2020, luego que se detectaran los primeros casos de covid-19.

Las infecciones fueron en aumento, por lo que se ha vuelto imposible que los docentes y educandos regresen a los centros educativos.

Las clases, entonces, se han desarrollado de forma virtual, pero este proceso ha sido desastroso, pues la baja conectividad ha impedido que se imparta el pan del saber de forma masiva.

La última Encuesta de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE), realizada en 2018, señaló un bajo acceso a conectividad y tecnologías de la información y la comunicación en el país; en las zonas urbanizadas la cobertura es de un 16 por ciento y en el área rural de apenas un 2 por ciento.

Infografía: Alejandra Aguilar / tunota.com

De trastornos cognitivos a fracasos perpetuos

Un incorrecto desarrollo en aspectos motrices, físicos, cognitivos, sociales, emocionales y lingüísticos puede desembocar en trastornos cognitivos, explicó Ana del Cid, otra de las fuentes consultadas, quien posee experiencia en psicología educativa.

“Desafortunadamente, en el país se desconoce la prevalencia real de este tipo de trastornos. No se cuenta con datos reales, censos o investigaciones al respecto (…) Eso evita que exista la planificación de programas sociales y políticas públicas en esa área”, manifestó.

Infografía: Alejandra Aguilar / tunota.com

A la vez, indicó que el desarrollo cognitivo de una persona puede verse afectado por factores externos e internos.

“Entre los externos figuran la nutrición, la estimulación y el entorno, que interrelacionados con los internos, como el potencial genético y características psicológicas, son determinantes en el desarrollo”, explicó.

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Primera infancia

Tal como lo detallaron Cáceres y Del Cid, la estimulación es un elemento crucial en el desarrollo cognitivo de los seres humanos.

En tal sentido, un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), titulado “La primera infancia importa para cada niño”, atribuye a la mala nutrición y a la violencia -dos factores externos- la responsabilidad de una deficiente capacidad cognitiva y física durante los subsiguientes años de vida.

Para el caso Honduras, las estimaciones apuntan a que entre un 60 y un 70 por ciento de la población vive bajo el umbral de la pobreza y que existe, por lo tanto, una alta exposición a la violencia de tipo intrafamiliar y comunitaria.

La estimulación es un factor determinante en el desarrollo cognitivo de los seres humanos. En la fotografía, una profesora le indica a su estudiante la localización geográfica de Honduras. Foto: David de la Paz / Agencia EFE / Agencias (ARCHIVO)

Con el objetivo de contrarrestar factores negativos externos, específicamente la mala nutrición, en 1998 se creó en Honduras el programa Merienda Escolar (ME), una iniciativa del Estado y del Programa Mundial de Alimentos (PMA) que beneficiaba, hasta antes de la pandemia a aproximadamente 1.4 millones de niños repartidos en 21 mil centros educativos a nivel nacional.

Los excluidos

La publicación de Unicef también argumenta que en aquellos niños que han iniciado su educación básica a una edad recomendada, y que aunado a ello han recibido los suficientes estímulos, el desarrollo cognitivo ha sido mayor y, por consiguiente, el desempeño en las futuras etapas de la vida también.

Cuando un niño queda excluido del sistema básico generalmente se atribuye la causa a factores socioeconómicos como la desigualdad y la pobreza extrema.

Bajo ese contexto, la poca o nula cobertura de necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud y seguridad hacen que la educación pase a un segundo plano.

Sin embargo, dijo Del Cid, “hay elementos como la estabilidad emocional en el hogar y el apoyo de los padres en las actividades académicas que, en algunos casos, permiten amortiguar la influencia negativa que tienen las condiciones socioeconómicas adversas sobre el aprendizaje”.

El analfabetismo se ha intentado erradicar

En Honduras, uno de los principales patrones observados que reflejan un raquítico desarrollo cognitivo es la tasa de analfabetismo.

De acuerdo al Observatorio Universitario de la Educación Nacional e Internacional (Oudeni-UPNFM), con datos actualizados a 2018, el 12.79 por ciento de la población hondureña no sabe leer ni escribir.

El extitular de la Seduc, Marlon Escoto, atendió a tunota.com y afirmó que durante su gestión, de 2012 a 2017, disminuyó la tasa de analfabetismo en un 4 por ciento.

“Promovimos programas de alfabetización en adultos mayores, cuando nosotros asumimos en la Secretaría nos encontramos con una tasa del 14 por ciento y la bajamos al 10. Lastimosamente se han suspendido esos proyectos”, dijo Escoto.

“De cada tres niños en edad escolar, dos están fuera de un sistema educativo. Eso, en consecuencia, provocará que en los próximos años la cifra de analfabetas ascienda a, por lo menos, las dos millones de personas”, lamentó.

Y añadió: “Una persona que no sabe leer ni escribir ve disminuidas sus habilidades de comunicación y adaptación. Cuando no existe un desarrollo cognitivo apropiado en edades tempranas, la capacidad de un ser humano se limita a trabajos que requieren de esfuerzo físico y las posibilidades de reinserción son prácticamente nulas”.

El gobierno está “aplazado” en planificación estratégica

“No hay resultados, no hay planificación estratégica. El gobierno tiene cero puntos en cuanto a planificación estratégica durante la pandemia”, fue la calificación que dio el presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh), Fidel García, a la gestión gubernamental en cuanto a fortalecimiento de tecnología y capacitación docente.

Durante su entrevista con tunota.com, García manifestó que solo son entre 350 y 400 mil los estudiantes que tienen conectividad a internet en Honduras, mientras que alrededor de 800 mil han presentado problemas al momento de conectarse a las clases, motivo que podría haber obligado a los padres de familia a no matricular a sus hijos durante el vigente año lectivo.

Las clases virtuales han sido un fracaso para miles de niños hondureños.

En enero de 2021, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) anunció la aprobación de $50 millones que beneficiarían con internet gratuito a 75 mil familias y, solo un mes después, la Seduc informó de la compra de 200 mil tabletas que ayudarían a los niños a cumplir con sus asignaciones académicas.

“Hablamos de tabletas obsoletas, de las cuales solo se han entregado unas 4 mil. Estamos cansados de tanto promesas incumplidas”, lamentó el dirigente magisterial.

Al mismo tiempo, coincidó con los demás expertos consultados en la temática central: “Es sencillo comprender la importancia que tiene esta etapa de crecimiento, en ella hay una preparación previa para absorber conocimiento, se afina el motor fino y el motor grueso (…) También se desarrollan habilidades motrices”.

Con base a lo anterior, consideró que es imperativo realizar un trabajo desde cero. “El gremio magisterial tiene un enorme reto a partir del 2022, se necesita enfocar esfuerzos en fortalecer el aspecto cognitivo y motriz de los niños. Es muy probable que, ante la ausencia de una presencialidad, muchos de ellos tengan problemas de memorización y lingüística”.

Pilotaje de clases

El miércoles (28.07.2021), Arnaldo Bueso, ministro de Educación, anunció a través de una cadena nacional una “apertura gradual” en centros de educativos de 154 municipios que han reportado bajos niveles de contagio por covid-19.

“Mi impresión es que el gobierno habla de presencialidad debido a las constantes presiones de los organismos internacionales. Se les ha dado grandes cantidades de dinero y no ha habido inversión”, dijo, al respecto, García.

En junio de 2020, el Congreso Nacional (CN) aprobó un préstamo de $80 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que serviría para el financiamiento del “Programa de Mejoramiento Integral de la Infraestructura y Formación Educativa en Honduras”.

“De esa cantidad, 10 millones tenían que ser destinados a la capacitación docente pero, hasta el momento, eso no ha ocurrido (…) Si las promesas de las tabletas y el internet gratuito hubiesen sido cumplidas tendríamos menos urgencia de regresar, desafiando a la muerte, a clases presenciales”, finalizó.

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